lunes, 12 de noviembre de 2012

Maestro Artesano


Manejo y Uso del Taparo en el Trabajo Artesanal


En la Isla de Margarita en el Estado Nueva Esparta, el acucioso investigador José Marcano Rosas, publicó a través de la Imprenta del Estado, bajo el título de “Testimonios Margariteños” (1971) un libro de su autoría, que recoge entre otras valiosas informaciones las siguientes: el taparo es una plata muy generalizada en la isla de Margarita, al igual que en otras regiones de Venezuela.
 
Hasta ahora nos habíamos ocupado de investigar al fruto del Taparo, en sus extraordinarias cualidades para el trabajo artesanal y en su alta vocación de servicio en la medicina tradicional, en donde juega un papel protagónico altamente reconocido en la cultura popular de los pueblos de América hispana y en los pueblos del área del caribe; para nuestro beneplácito hemos encontrado una tesis de grado de una joven estudiante de Ingeniería química en la Universidad de Carabobo, quien ha investigado las intimidades de la semilla del taparo, descubriendo que dichas semillas tienen los requisitos indispensables para ser considerados productos de aceite comestible de una calidad equivalente al aceite de maní y girasol. Estos méritos podrían ser considerados, para proponer las semillas de taparo, como alternativa alimenticia, que a futuro pudiera resaltar como una fuente de materia prima en el área de aceites y proteínas, lo que constituye un paso muy importante en el aprovechamiento integral del taparo (Crescentia Cujete).
Según la Ing. Química Cristina Lara (Venezuela 1999) en el análisis proximal realizado en la semilla del taparo (Crescentia Cujete Linn), se encontró que esta tiene un 38.4% de grasa cruda. En la caracterización del aceite crudo se determinaron parámetros físicoquimicos, como el índice de yodo de 71 gramos, un índice de peróxido del 2.7, acidez oleica de 2.1%, y un índice de saponificación de los ácidos grasos por cromatografía de gas. La extracción de lípidos se realizó por el método de Folch, los resultados arrojaron que este aceite contiene un 69,23% de insaturados, y30.77% de saturados.
El análisis proximal de la semilla, permitió corroborar entre otras cualidades el alto contenido de grasa que ubican la semilla de Tapara como una semilla comparable con las semillas de soja y girasol, con la diferencia que ésta no posee tanta fibra, lo que favorece el proceso de extracción de aceites. En cuanto al aceite, una de las conclusiones más importantes, es la riqueza de este en ácidos grasos insaturados, siendo el oleico (uno de los más importantes en nutrición) el más predominante. La Ing. Cristina Lara, recomienda realizar estudios sobre la refinación del aceite, enfocados hacia la posible utilización de este, tanto en la nutrición humana como animal, así como la evaluación práctica de la torta residual.
En el estudio realizado por Lara (1999) se puede demostrar que los frutos pequeños tiene un mayor porcentaje de semillas (3%) en comparación con los de mayor tamaño (0.7%) esto es atribuible sobre la base de que las grasas en los diferentes órganos de las plantas y en especial los frutos, se fabrican “insitu” (no hay transporte desde si hasta otros órganos), los nutrientes de los frutos con menor tamaño están en un espacio con poca movilidad durante las etapas de desarrollo y maduración, por lo que es posible que la tendencia sea la de concentrarse mas en la formación de semillas y por consiguiente favorece la formación de grasas. La Ing. Lara presenta las siguientes conclusiones:
1.    La semilla de la tapara posee un alto contenido de grasa, por lo que se considera que esta pueda ubicarse como una oleaginosa, a la altura de otras tradicionales como la soja, ajonjolí y girasol.
2.    El aceite crudo extraído de la semilla de Tapara presenta un olor bastante agradable y propiedades físico químicas aceptables como el índice de peróxido de yodo, de acidez oleica de saponificación, por lo que el proceso de extracción y las condiciones de operación implementadas en el desarrollo experimental, se considera acertado.
3.    En el aceite de Tapara, los ácidos grasos saturados están en menor proporción que los insaturados, lo que resulta positivo en el planteamiento de éste aceite como alternativa alimentaria.
4.    De acuerdo a los resultados obtenidos, la semilla de tapara presenta buenos propósitos para ser explotada y comercializada como fuente de grasa.